martes, 5 de agosto de 2008

Photoshop. Ese gran desconocido...

Con tiempo libre y la ayuda de los tutoriales de www.lienzo-digital.es, he estado trasteando con el Photoshop.

Ya sabía hacer bastantes cosas, pero me he dado cuenta de que hay muchíiiiiiiisimas cosas que aún no sé hacer.
Como diría el filósofo: sólo sé que no sé nada. Aquí van mis últimos trabajos:







lunes, 21 de julio de 2008

Across the ocean

Han sido más de 2 meses sin escribir ni una sola palabra en este blog. 2 meses duros en los que han pasado muchas cosas: exámenes en la universidad, picos de estrés en el trabajo, visitas a la EXPO, monitor en un campamento para jóvenes, la baja laboral (me disloqué el hombro), operación con cirujía para sacarme la muela del juicio...

Pero todo eso ya ha pasado, y no tengo intención de escribir sobre ellas ahora. Me interesa más hablar del futuro que del pasado. Y el futuro tiene un nombre: Vancouver.

Si antes de la baja ya había pasado por mi cabeza alguna vez dejar mi actual trabajo, con el brazo dislocado (y muuuucho tiempo sin salir de casa), las cavilaciones se han multiplicado. El resultado es que he decidido dejar mi trabajo en septiembre, a la vuelta de vacaciones, e irme a estudiar inglés a Vancouver. 30 horas de clase a la semana, 12 semanas. Si no vuelvo bilingüe es para darme de ostias :P

No solo vuelo yo, también van a volar gran parte de los ahorros que he conseguido duramente con mi sueldo de mileurista durante dos años. Pero valdrá la pena. Si algún día quiero llegar a la Carrera Diplomática (y espero que así sea) necesito un magnífico nivel de idiomas, y no hay mejor forma de lograrlo que esta.


jueves, 15 de mayo de 2008

Relatos en cadena. Entonces, ¿cómo podemos saber...?

Hace mucho que no escribía un microrrelato (bueno, ni microrrelato ni nada), pero mi amigo NERALO ha hecho que me entre otra vez el gusanillo (ojo, me refiero a las ganas de escribir, no quiero malentendidos). La frase en negrita es la propuesta por la organización del concurso para escribir el relato a partir de ella. Espero vuestros comentarios.

- Entonces, ¿cómo podemos saber que esto no es un sueño? —decía Ana.


Todos se pusieron en pie y comenzaron a aplaudir entusiasmados. Éxito absoluto.

Preparar el discurso para la cena de fin de carrera de Filosofía no fue fácil, pero superó el reto. Nada de insulsos rodeos; sólo diez palabras.

Volvió a su silla sin molestarse en coger del suelo la bata que, hasta el momento de pronunciar el discurso, había encubierto su desnudez. En la mesa le esperaban sus compañeros Sócrates, Nietsche y Aristóteles. Aprovechó que Kant había ido al baño para robarle algunas patatas de su plato.