lunes, 13 de agosto de 2007

Amanecer

Bueno, he decidido dar ejemplo con el copyleft y voy a publicar las letras de canciones que he escrito. Si alguien quiere componer una canción con ellas lo único que pido es que diga que fue escrita por Sergio López, del grupo Pocas Luces. Bueno, y que me manden una copia para escucharla, claro ;)

Aquí va la primera.

AMANECER

Ya empieza otro día,

Y el sol vuelve a nacer.

Nada es como querrías,

Ya no sabes qué hacer.

Te miras en el espejo,

Las lágrimas mojan tu piel.

Echas tu vida de menos.

Son las marcas de ayer.


La rutina te consume,

Ya casi no tienes fuerzas.

Tu angustia sube y sube

Y tu autoestima se aleja.

Otra vez ha vuelto a casa,

Y te intentas esconder.

Ves lo que va a pasar.

Hoy ha vuelto a beber.


ESTRIBILLO

Grítalo, levántate.

Tu llanto no ha de volver.

Déjalo, sígueme.

Mi mano puedes coger.

Grítalo, denúnciale.

Esto no puede suceder.

Ponte en pie, háblame,

Ven y yo te ayudaré.


Boca abajo en el suelo

Esperas que todo pase.

Piensas en irte lejos,

Donde no pueda encontrarte.

Pero no te ves capaz,

Y aguantas otro día.

Crees que pronto cambiará

Y retomarás tu vida.


Esta última paliza

Tus huesos ha destrozado,

Y tú sientes una brisa

Que te recuerda el pasado.

Te pones en pie y gritas,

No quieres volverle a ver.

Esta noche imaginas

Un distinto amanecer.


ESTRIBILLO x2


jueves, 9 de agosto de 2007

Los portadores de sueños (Gioconda Belli)

Aviso que es largo, pero sería una traición a mi mismo si crease un blog y no pusiese esto.


En todas las profecías
está escrita la destrucción del mundo.

Todas las profecías cuentan
que el hombre creará su propia destrucción.

Pero los siglos y la vida
que siempre se renueva
engendraron también una generación
de amadores y soñadores,
hombres y mujeres que no soñaron
con la destrucción del mundo,
sino con la construcción del mundo
de las mariposas y los ruiseñores.


Desde pequeños venían marcados por el amor.
Detrás de su apariencia cotidiana
Guardaban la ternura y el sol de medianoche.
Las madres los encontraban llorando
por un pájaro muerto
y más tarde también los encontraron a muchos
muertos como pájaros.
Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas
y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos
por un invierno de caricias.
Así fue como proliferaron en el mundo los portadores sueños,
atacados ferozmente por los portadores de profecías
habladoras
de catástrofes.
los llamaron ilusos, románticos, pensadores de
utopías
dijeron que sus palabras eran viejas
y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso
es antigua
el corazón del hombre.
Los acumuladores de riquezas les temían
lanzaban sus ejércitos contra ellos,
pero los portadores de sueños todas las noches
hacían el amor
y seguía brotando su semilla del vientre de ellas
que no sólo portaban sueños sino que los
multiplicaban
y los hacían correr y hablar.
De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida
como también habia engendrado
a los que inventaron la manera
de apagar el sol.

Los portadores de sueños sobrevivieron a los
climas gélidos
pero en los climas cálidos casi parecían brotar por
generación espontánea.
Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias
torrenciales
Tuvieron algo que ver con esto,
La verdad es que como laboriosas hormiguitas
estos especímenes no dejaban de soñar y de construir
hermosos mundos,
mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se
llamaban compañeros,
que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban
en las muertes,
se curaban y cuidaban entre ellos, se querían, se
ayudaban en el
arte de querer y en la defensa de la felicidad.

Eran felices en su mundo de azúcar y de viento
de todas partes venían a impregnarse de su aliento
de sus claras miradas
hacia todas partes salían los que habían conocido
portando sueños
soñando con profecías nuevas
que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores
y de que el mundo no tendría que terminar en la
hecatombe.
Por el contrario, los científicos diseñarían
puentes, jardines, juguetes sorprendentes
para hacer más gozosa la felicidad del hombre.


Son peligrosos - imprimían las grandes
rotativas
Son peligrosos - decían los presidentes
en sus discursos
Son peligrosos - murmuraban los artífices de la guerra.


Hay que destruirlos - imprimían las grandes
rotativas
Hay que destruirlos - decían los presidentes en sus
discursos
Hay que destruirlos - murmuraban los artífices de la guerra.


Los portadores de sueños conocían su poder
por eso no se extrañaban
también sabían que la vida los había engendrado
para protegerse de la muerte que anuncian las
profecías
y por eso defendían su vida aun con la muerte.
Por eso cultivaban jardines de sueños
y los exportaban con grandes lazos de colores.
Los profetas de la oscuridad se pasaban noches
y días enteros
vigilando los pasajes y los caminos
buscando estos peligrosos cargamentos
que nunca lograban atrapar
porque el que no tiene ojos para soñar
no ve los sueños ni de día, ni de noche.

Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de
sueños
que no pueden detener los traficantes de la muerte;
por doquier hay paquetes con grandes lazos
que sólo esta nueva raza de hombres puede ver
la semilla de estos sueños no se puede detectar
porque va envuelta en rojos corazones
en amplios vestidos de maternidad
donde piesecitos soñadores alborotan los vientres
que los albergan.

Dicen que la tierra después de parirlos
desencadenó un cielo de arcoiris
y sopló de fecundidad las raíces de los árboles.
Nosotros sólo sabemos que los hemos visto
sabemos que la vida los engendró
para protegerse de la muerte que anuncian las
profecías.

Microrrelatos de la SER. El volcán.

Tragedia en México. El volcán Popocatépetl ha entrado en erupción y la población huye despavorida. La angustia de sus caras...

Lidia apagó el televisor. Una lágrima recorría su mejilla y algunas más amenazaban con seguir el mismo camino. Se puso de pie y fue a por algo de papel con que enjugarse las lágrimas. “Un volcán en erupción”, repetía por el camino. Al llegar al baño encendió la luz y su cara se reflejó en el espejo. Pero esta vez no se volvió. Se quedó mirando las cicatrices que el ácido le dejó para siempre aquella tarde. Pudo irse antes, pero le quería. A un volcán en erupción.