lunes, 21 de julio de 2008

Across the ocean

Han sido más de 2 meses sin escribir ni una sola palabra en este blog. 2 meses duros en los que han pasado muchas cosas: exámenes en la universidad, picos de estrés en el trabajo, visitas a la EXPO, monitor en un campamento para jóvenes, la baja laboral (me disloqué el hombro), operación con cirujía para sacarme la muela del juicio...

Pero todo eso ya ha pasado, y no tengo intención de escribir sobre ellas ahora. Me interesa más hablar del futuro que del pasado. Y el futuro tiene un nombre: Vancouver.

Si antes de la baja ya había pasado por mi cabeza alguna vez dejar mi actual trabajo, con el brazo dislocado (y muuuucho tiempo sin salir de casa), las cavilaciones se han multiplicado. El resultado es que he decidido dejar mi trabajo en septiembre, a la vuelta de vacaciones, e irme a estudiar inglés a Vancouver. 30 horas de clase a la semana, 12 semanas. Si no vuelvo bilingüe es para darme de ostias :P

No solo vuelo yo, también van a volar gran parte de los ahorros que he conseguido duramente con mi sueldo de mileurista durante dos años. Pero valdrá la pena. Si algún día quiero llegar a la Carrera Diplomática (y espero que así sea) necesito un magnífico nivel de idiomas, y no hay mejor forma de lograrlo que esta.